TALLER COMPLEMENTARIO GRADO 11°
TALLER EN SUBGRUPOS: Leer los textos propuestos y realizar las actividades.
Colocando fichas de dominó una tras otra, en forma vertical y a corta distancia, se ha logrado construir figuras artísticas hasta en concursos internacionales.
RESTOS DE HUMANIDAD
Durante el VI festival Nacional de Arte Gráfico en la ciudad de Santa fe de Bogotá, me vi envuelto en una actividad artística que un grupo universitario realizaba con la gente.
En aquel momento me dirigía a tomar el bus para regresar a casa; de pronto, una bella muchacha y otro joven maquillado de mimo, se dedicaron a conducir a muchos de cuantos pasábamos por allí, a la gran sala de un pequeño edificio, con la invitación y la promesa halagadora de buenos premios para todo el público participante.
Con un poco de recelo nos dejamos congregar unas 60 personas.
Después de una corta motivación, la joven nos dijo:
- Esta actividad sensibiliza y estimula la creatividad. Cada cual hará un cuadro, cartel, afiche... lo que quiera, aprovechando todo recurso que tenga a mano; tienen cinco minutos para coger los implementos y materiales que hay en esta sala. Habrá muy buenos premios para los cinco trabajos más artísticos, significativos y realizados en el menor tiempo posible.
En unos cuantos segundos, toda la gente, como hormigas, tratábamos de llegar a alguna mesa y tomar de lo que allí hubiese.
Al tiempo señalado, me veo en la mano tan sólo con un marco, una cuerda de nylon y unas puntillas... Todos los demás habían acaparado el material. ¿Quehacer?
Era imposible hacer algo de arte gráfico con semejante precariedad. Miraba al rededor y casi que sentí ira: algunos tenían cuatro, cinco y hasta ocho tubos de óleo, pinceles, espátulas, lienzos; otros, con cajas de acuarela, crayolas, pasteles, lápices de colores;
otros, arreglaban pasta de yeso apresuradamente...
Me dieron deseos de salir huyendo. Nadie se interesaba por el otro. Cada uno iba a lo suyo, y algunos hasta trataban de adueñarse de implementos de sus vecinos. Era un "caos artístico".
Sólo un niño, en una ventana interna, con su carita sucia y chupando dedo, permanecía indiferente, contemplando el barullo por encima de la pequeña verja. Entonces, algo estimuló mis neuronas: miré mis pies, mis zapatos estaban sucios y con el manchón de un pisón no sentido...
De inmediato, me acerqué al muro donde iban a ser expuestas las obras; clavé una puntilla y colgué el marco con la cuerda de nylon; otras dos puntillas en el centro del marco y colgué de ellas mis zapatos. Saqué de mi bolso una caja de betún comprada aquella mañana, y con el betún resalté en la pared la sombra de los zapatos; y en una hoja de papel, medio limpia, escribí artísticamente con mi bolígrafo, lo mejor posible:
"Restos de Humanidad".
Cuatro años después, veo en mi sala una enorme bandeja dorada con letras grabadas:
"1er. Premio. Actividad de Sensibilización, arte gráfico. VI Festival artístico Nacional. Bogotá. Colombia, 1989".
Siento nostalgia y alegría por aquel acontecimiento poco comentado, quizá desconocido, pero que a nivel personal, me ha dejado honda enseñanza: Nuestra pobreza siempre nos hace ricos, aunque no sea exactamente en bienes materiales. (De Anécdotas personales. Autores S.C.)
¿El mal, nunca se detiene?
Colocando fichas de dominó una tras otra, en forma vertical y a corta distancia, se ha logrado construir figuras artísticas hasta en concursos internacionales.
Una ficha derriba la siguiente, y así, la caída en sucesión, aunque toma direcciones diferentes, derriba la totalidad de las fichas, con sólo tocar una de ellas.
Aplicado a nuestra vida, el ejemplo nos sirve de reflexión: El perro muerde al gato, el gato mata al ratón...
Quizá porque la ley natural así lo inscriba en sus instintos, pero el mal no se detiene. El mal continúa su curso dejando trasude sí consecuencias de indignidad.
Por el mal en el corazón, un patrón se vuelve injusto con sus obreros, el trabajador desahoga su ira con la esposa, ésta canaliza su ira hacia la hija mayor, motivada por algún error de la hija; la joven se violenta contra su hermano pequeño, por dejar éste los patines fuera de lugar, y el chico arranca las hojas de la mata que ornamenta la sala.
El mal no se detiene y siempre sigue la dirección de lo más débil, hacia la menor defensa, al pequeño, al pobre en algún aspecto, a quien está solo... al "inferior".
Y, como en las fichas de dominó, el proceso no se detiene hasta que algo o alguien interrumpa su cauce. Asi ocurre con el mal: no se detiene hasta que alguien lo asuma con la decisión interna de no transmitirlo.
El mal no se detiene en su proceso destructor de la humanidad, hasta que algo (el amor), y alguien (Jesucristo), y por lo tanto quien lo lleve en su espíritu, no interrumpe dicho proceso, cargando con los pecados del otro, deteniendo en sí la ignominia de los demás, no respondiendo al mal con el mal.
Esto es lo que ha hecho Jesucristo: estrellar contra su cuerpo los pecados de injusticia que pervierten la humanidad. Eran nuestros pecados los que Él llevaba... " (is. 53, 3-5).
Los cristianos también podemos cargar en nuestros cuerpos el sufrir de Jesús, para manifestar con lo que hacemos, que Él está resucitado.
Muchos, con Jesucristo impregnando nuestra historia, podemos sufrir con amor paro que otros no sufran y en cambio reciban la vida y la paz. (Cfr. 2 Cor. 4, 6-12)
¿Hasta cuándo, Señor?
¿Hasta cuándo, Señor? ; ¿Hasta cuándo seguiré siendo esclavo del mal?¿Hasta cuándo, Señor; hasta cuándo durará tanta mediocridad?
¿Hasta cuándo mi vida va a tener como norma el pisar a los otros por medrar y crecer?
¿Hasta cuándo, el sentido que yo pongo a mis obras va a estar siempre regido por mi propio interés?
¿Hasta cuándo, mi orgullo seguirá levantando ambición y aislamiento junto a; mi corazón?
¿Hasta cuándo, mis dudas van a estar socavando la certeza absoluta de que tengo tu amor?
¿Hasta cuándo, por sendas de discordia y desdicha, seguirá caminando mi ' mezquina actitud?
¿Hasta cuándo, la sombra del rencor y la envidia va a impedir que descubra tu ', camino y tu luz?
¿Hasta citando, ¡a losa de mi tedio y mi culpa seguirá sepultando toda tu claridad? ¿Hasta cuándo, mi miedo servirá de disculpa para no dar la cara y afrontar la verdad? (De "Mi vida, un proyecto" - Retiro espiritual lasallista).
PARA REALIZAR EN EL CUADERNO
- El mensaje de cada lectura.
- Expresiones que se refieran al mal.
- Expresiones que indiquen arrepentimiento y deseos de combatir el mal.
- Relaciona la expresión "Restos de humanidad" con esos restos en la sociedad de hoy.
- Presentar un sociodrama de la realidad que se vive hoy, interpretando los diferentes "rostros" de sufrimiento, según la injusticia social, y la necesidad de buscar un Salvador.
¿QUÉ DICE LA PALABRA DE DIOS?
El mismo Dios que mandó que la luz brotara de la oscuridad, es el que ha hecho brotar su luz en nuestro corazón, para irradiar con ella la gloria de Dios que brilla en el rostro de Cristo.
Pero ese tesoro lo llevamos en nuestro cuerpo como en una vasija de barro, para mostrar que esa riqueza viene de Dios y no viene de nosotros.
Pues así, aunque estemos llenos de problemas, no nos sentimos aplastados. Tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos.
Nos persiguen, pero no estamos abandonados. Nos derriban, pero no nos destruyen.
Siempre llevamos en nuestro cuerpo el morir de Jesús, para que también en nuestro cuerpo mortal, se manifieste que Jesús está resucitado. Así, mientras nosotros morimos, el mundo recibe la vida. (Cfr. 2 Cor. 4, 6-12)
- Realizar un ensayo personal, con el mensaje de los textos leídos.


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